martes, 22 de enero de 2008

Sí al transporte púb(l)ico

Ahora que Kenickie nos ha contado que se enamoró en hora punta de RENFE, he de contaros que me han sucedido cosas muy curiosas en el transporte público. Desde luego es uno de los lugares fetiche del mundo gay, amos amos... Pues hete aquí hace ya unos siete años (cuando yo todavía era delgada, rubia clara, marcaba abdominales y era una bella Rizzo), que iba yo un día a montar en el metro. En chueca. Total, que uno vestido de ejecutivo que venía de Alonso, de Rubén Darío o vaya usted a saber fichó que yo entraba en la estación de los maricas. Se me puso al lao... y me empezó a fichar. Llegamos a Ópera y cogí el ramal. Bendito ramal! se me puso detrás y empezó a frotarse contra mí. Vamos, a penetrarme en pleno metro, que estaba lleno a esas horas.
Yo de repente sufrí un ataque de pánico. Una todavía no había sido muy zorrona, salvo el par de ligues del Instituto Rydell.. Empecé a sudar, a tener una taquicardia enorme.. Para enorme, además, lo que empecé a notar detrás mío a la altura de la cintura. Total.. aquello fue para mi definitorio. Yo creo que mi vida cambió. De repente pensé: "por qué no en vez de tener miedo empiezas a disfrutar como una perra?". Así lo hice. "Que tú te restriegas y disfrutas? Te vas a cagar", pensé yo. Total, que empecé a darle golpecillos con mi parte trasera y no sigo más porque pueden leer niños el blog.
El caso es que el tío, absolutamente guarro y salido, me siguió incluso a la 522, ese autobús que me lleva a las afueras de Los Ángeles todos los días. Ahí terminó todo, porque el tío me hacía señas como si quisiera que me fuera a su casa y yo era muy virginal todavía... Pero desde entonces la perspectiva ha cambiado.
-Una noche me triquiñé a un búlgaro que empezó a mirarme en P.Pío y con el que acabé a las 3 de la mañana a oscuras en la puerta de una discoteca.
-Otro día me empecé a mandar mensajes por el Bluetooth con uno en el autobús y terminamos en su casa.
-Todos los fines de semana, cuando me bajo a mi pueblo de Santa Mónica a descansar, el autobús se llena de árabes que me quitan el sueño...
Bendito el transporte público!
Ahora contad vosotros vuestras experiencias... quiero saberlas!!!!

6 comentarios:

kazzx dijo...

Yo es que siempre he sido y seré muy casto (por desgracia, pasa el tiempo y no aprendo a no perder el tiempo :p).

En el tren, quitando al bailarín petardo que he contado antes (que tendría, por cierto, 15 años y un retraso que se notaba), poco mas me ha pasado.

Supongo que una de esas cosas es que es donde conocí a Moises (en realidad fue un te miro me miras, te miro me miras, tu tiras para un lado en atocha, yo para otro, y acabamos liados encima de la mesa de billar del gris, jajaja). Y bueno, luego un dia que coincidí en el entrevagón de la renfe con uno, y lo único que hicimos fue darnos un besico (yo iba para un vagón del que él venía, a las 7 de la mañana, un dia entre semana, de camino al curro, y estaba ya en la última parada, fue darnos un beso y cada uno seguir su camino... fue muy extraño, y por desgracia nunca volví a coincidir con él. Ni palabras, ni despedidas, un cruce de miradas, la estrechez de un entrevagon, un poco de lengua y cada uno por su lado).

Por lo demás, ni me he bajado con nadie que me haya fichado en el tren (De hecho no suelen ficharme demasiado, y cuando lo hacen son tias, asi que pa mi que o no les gusto o les doy miedo, jajaja), ni mucho menos se han bajado conmigo. Ahhh, y mi bluetooth es solo para mandaros canciones de Mika!!! jajajaja

pablosag dijo...

Pues yo un día muy bonito de otoño decidí, como todas las mañanas, ir a trabajar. Y cómo va una, que es mu digna, pero no tiene carnet de conducir? Pues en transporte público. Y qué ocurre en la línea 1 a las 8 de la mañana? Pues que está hasta arriba de gente, como si fuésemos un montón de espermatozoides atrapados en el condón. Y claro, alguno hay que quiere salir!! Y como no me toca a mí ser el óvulo y me alcanza el espermatozoide más viejo del conjunto. Y con las manos bien largitas el hijo puta.

Vamos que del aprisionamiento de gente, un viejales empezó a frotarme el paquete y me puse a lanzarle improperios porque me estaba dando asquito, por suerte empecé a insultarle cuando me bajaba de forma, que yo me fui dignamente, mientras el se quedaba allí en el metro con la cara roja y la gente mirándolo. Amos, amos!!!

ciberia dijo...

Holaaaaa!!!

Pues yo es que no ligo en una discoteca y menos en un transporte publico!
:'(
Solo una vez que un niño (unos 17 o 18 añitos) se me quedó mirando 3 paradas seguidas y en nuevos ministerios me guiñó un ojo y se bajó.
Hombre yo no estaba por la labor de visitar el jardín de infancia, pero era un chavalito wapete. En fin, que cada uno tiró por su lado.

Esto es lo massssss que me ha ocurrido en el metro.... (que apasionante mi vida :/ )

Para quien pregunte, soy nuevo por aki aunque a alguno de vosotros, ya os conozco!

Marsdem dijo...

En breve me corto las venas, a ver si mi problema de peso es un exceso de sangre...

Pos na, habia escrito un comentario la mar de majo y despues de aceptar y hacer toas las cosas que una buena señorita hace para subirlo, resulta que no se ha subido... en fin... reescribire lo que me acuerde.

Asi que me remito a mi experiencia extrasensorial... fue alla por 1995, yo era un pequeño pipiolo asexual y con gafas de colores. Se jugaba en Real Madrid - Barcelona en el Bernabeu. Conseguimos entradas para el tercer anfiteatro. Total que por aquel entonces habia que estar de pie. Nos pusimos en la valla, y claro. habia mucha gente... Total que los cuerpos estaban muy juntos... El tio que estaba detras mia se paso toda la primera parte mu cerca de mi espalda... En un principio podria pensarse que habia poco espacio pero llego un momento en el que estaba meneandosela contra mi espalda, no literalmente...

Total que yo no decia na porque no sabia que hacer, asi que solo se me ocurrio decirles a mis amigos que nos cambiasemos de sitio. Y nunca mas supe mas de el señor en cuestion... :o

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Yo de esas historias como no lleve un par de copas de mas no veo que haga que me pasen.

Que yo recuerde las que me han pasado siempre han sido en el gimnasio. Un chico decente y casto como yo se va al gimnasio a sudar un poco la camiseta y desahogarse. De pronto hay uno que no para de mirarme.

Poco rato despues de terminar mi tabla me voy a las duchas y fijate tu...el tambien ha terminado. Me meto en las duchas y fijate tu...se pone en la de enfrente y no para de mirarme cierta zona mientras se toca la misma zona. Me meto en el baño turco y fijate tu...el tambien se mete :O:O:O

Ese dia flipe tanto que alguien tuviese ese par de p... para atreverse a hacer eso que no hice nada. Mas adelante tuve algo parecido y ahi ya hicimos alguna cosilla :P:P

Hace pocos meses que misteriosamente el baño turco esta siempre a oscuras y no me atrevo a entrar. Que uno quiere volver a ser ese chico inocente y casto que era antes :D:D:D y la mayoria son una panda de viejos verdes que hasta te incomoda como te miran a veces.