lunes, 21 de enero de 2008

Metrosur

Dios bendito que fin de semana… Aun me duelen los pies de caminar por las cuestas y los pedruscos con mis zapatos de Loubutin… vamos que me han salido hasta juanetes!! Después tomar 20 cafés y unos cuantos cigarros, cargadas de maletas, tacones, modelitos, faldas, tops, mallas (por si hacíamos aerobic) fuimos a Fuenla a buscar a Kenickie, el novio de Rizzo.

Nuestro viaje hasta llegar a su casa fue horrible!!!! En transporte público!! Desde luego nuestra mente no podía procesar que hubiera tanta gente en el mundo que viajara en transporte público… pero bueno la verdad es que fue toda una experiencia… y fue bueno ver que hay gente más desgraciada que nosotras que tiene que viajar en metro…

Rizzo siempre ha sido muy sensual, curvilinea, atrevida y siempre ha vuelto loco a todo hombre, ella siempre consigue lo que quiere, con sus guiños de ojo y sus insinuaciones, siempre ha sabido manejarlos a su antojo, llegamos a la estación de Metro Sur y ninguna de las dos llevamos dinero suelto, solo dos visa oro que no aceptan en las máquinas de billetes, Rizzo guiña el ojo al taquillero, se acerca le mira, se baja el escote…y al final entramos gratis… el metro venía y yo con mis 20 maletas pasé corriendo previo enganchón de las maletas en las puertas, Rizzo pasó todo lo rápido que pudo, pero las puertas cerraron y le engancharon la falda, tiramos de ella y la falda rajó por la parte de atrás dejando al descubierto las bragafaja que Rizzo se había puesto ese dia. Previo ridículo en la estación del metro, Rizzo y yo entramos al metro espalda con espalda para no dejar ver su trasero.

Llegamos a Fuenlabrada central, la gente nos mira extrañada como diciendo: de donde han salido estos dos especimenes, Pero de repente algo inesperado pasó…Yo estoy acostumbrada a bajar escaleras de muchos sitios, una se ha codeado con todos los grandes de este pais y de parte del extranjero, una fue todo un icono de la moda en su momento y evidentemente se bajar escaleras de mármol con unos Manolo blahnik, pero lo que no se bajar con unos Manolos de 15 cm de tacón, SON UNAS ESCALERAS MECÁNICAS!!!, de pronto pegué un tropezón y minifalda de Rock & Republic en ristre, Manolos en los pies, gafas de Etro en la cara y bolso de Fendy caí rodando escaleras abajo con tan mala suerte que agarré a Rizzo de su bolso y las dos rodamos por las escaleras ( Rizzo con el culo al aire ) seguidas de mis maletas de Louis Vuitton… Pero lo peor no acaba aquí!!, lo peor fue cuando nos dimos cuenta de que nuestras pelucas estaban en el suelo y fuera de nuestra cabezas!!!!! Rizzo fue corriendo a coger su bonita “melena” rubia con cierto aire GLAM PUNK, mientras yo miraba horrorizada que se me había roto un tacón de 6.000 € y Rizzo intentaba colocarme mi “melena” morena lisa con flequillo recto rollo Cleopatra Style.

Una vez más habíamos montado el espectáculo y encima esta vez sin quererlo…

2 comentarios:

pablosag dijo...

Y cuando vas con los cascos puestos, sin escuchar absolutamente nada, porque no se han acoplado bien al móvil, y está el resto del mundo escuchando tu música mientras tu piensas que qué bajito se oye hasta que te das cuenta de que los cascos los tienes por estética, más que por otra cosa...da bastante vergüenza....

kazzx dijo...

Te ha pasado eso Pablo????? XD, desde luego... y encima nos quejamos de que los que van a nuestro lado lleven puesto el reaggeton, la musica arabe o lo último de fabrik... jajaja, debio ser de poema tu cara cuando te diste cuenta.

Por lo demás, a mi lo único que me ha pasado en el tren digno de mención (aun no existía el metrosur), fue un chiquillo que creo que era un poco retrasado, que empezó a bailar (llevaba puesto el diskman), haciendo paseito de un lado para otro en el vagón en el que iba yo con unas compañeras de curro... todo el mundo le estaba mirando, porque la verdad es que resultaba bastante cómico...

En esta estábamos cuando de repente me empezó a señalar para que bailara con él (lo cual en medio de un tren en hora punta, con todo el mundo mirando, pues me dio bastante corte.

Además solo le faltó decir "yiuuuuuuuujuuuuuuuu" para llamar mi atención, mientras me indicaba con una mano que me pusiera con él (y cuando vió que hacía como que no lo veia se puso justo a mi lado y me empezó a llamar dandome golpecillos en un hombro).

Lo mejor fue que cuando se bajó del tren (la mia es la última parada, asi que se bajó antes) me dijo adiós al estilo princesa de Mónaco (que solo le faltó tirarme un besito). Me puse mas rojo que un tomate cuando todo el mundo se giró para mirarme una vez que el niño empezó a decirme adiós.

Tuve a una de las compañeras haciendo bromas al respecto cerca de 2 años (no era muy cansina porque la verdad es que tenía gracia la jodía, y siempre que se ponía me hacia descojonarme :p).